06 noviembre, 2006

19 días y 500 noches
Joaquín Sabina
Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks, en vez de fingir o estrellarme una copa de celos, le dio por reír. De pronto me vi, como un perro de nadie ladrando a las puertas del cielo. Me dejó un neceser con agravios, la miel en los labios y escarcha en el pelo. Tenían razón mis amantes en eso de que antes el malo era yo, con una excepción: esta vez yo quería querer y ella no. Así que se fue, me dejó el corazón en los huesos y yo de rodillas. Desde el taxi y haciendo un exceso me tiró dos besos... uno por mejilla. Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina y por esas ventas del fino Laína, pagando las cuentas de gente sin alma que pierde la calma con la cocaína, volviéndome loco, derrochando la bolsa y la vida la fui, poco a poco, dando por perdida. Y eso que yo para no agobiar con flores a María, para no asediarla con mi antología de sábanas frías y alcobas vacías, para no comprarla con bisutería, ni ser el fantoche que va en romería, con la cofradía del Santo Reproche... tanto la quería, que tardé en aprender a olvidarla, diecinueve días y quinientas noches. Dijo hola y adiós y el portazo sonó como un signo de interrogación, sospecho que así, se vengaba a través del olvido Cupido de mi. No pido perdón, ¿para qué? si me va a perdonar porque ya no le importa... siempre tuvo la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta. Me abandonó, como se abandonan los zapatos viejos, destrozó el cristal de mis gafas de lejos, sacó del espejo su vivo retrato y fui tan torero por los callejones del juego y el vino, que ayer el portero me echó del casino de Torrelodones. Qué pena tan grande, negaría el Santo Sacramento en el mismo momento que ella me lo mande. Y eso que yo, paro no agobiar con flores a María, para no asediarla con mi antología de sábanas frías y alcobas vacías, para no comprarla con bisutería, ni ser el fantoche que va en romería, con la cofradía del Santo Reproche... tanto la quería, que tardé en aprender a olvidarla diecinueve días y quinientas noches. Y regresé...etc.

Nos pusimos a andar...


“Benditos sean los olvidadizos, porque superan incluso sus propios errores"
F. Nietzsche

01 noviembre, 2006

Con lo que eso duele
Joaquín Sabina


Bay-bay, se acabó el recreo, el son de tu pay pay vacuna mi deseo. Me consta que no fui, rubia, tu debut, dimelo todo sin decir ni mú. Asesina, sister morfina, el para siempre es un bluff en horas de oficina. Desde que no te miro veo amanecer, date el piro y que te folle un pez: la pasión es una ruina.
Nones, porque no quiero que tus pezones me requisen las despedidas de soltero, ni que me pisen por segunda vez, con daños a terceros, señor juez. Mantis religiosa, pantys gaseosa, botas con media suela rota a fin de mes. Las vecinas se han sentado a ver cómo agoniza el del noveno B, entre vírgenes milagrosas.
Qué quieres saber de tu prima, la próxima vez le salto encima. Dónde va a parar si en vez de ayunar me come como una lima.
Naufragué en las rayas amarillas de los papeles como un buen pelele. Me cansé del trajín de los caínes y los abeles, con lo que eso duele, mire usted.
Conejito, no me presiones, maldito móvil tanto ring ring tocando los cojones. Te lo repito por tercera vez: no me apuntes con el almirez. Que abogado tan fino y mal pagado, si quieres firmo tablas en el ajedrez, tienes que aprender a decir adiós, la mejor distancia es la mayor, cuando un taxi es una ambulancia.
Qué quieres saber de tu prima, primero debajo luego encima encima. Dónde va a parar si en vez de ayunar me come como una lima.
Derrapé en las noches duerme vela de los moteles pagando aranceles. Me cansé del run run de los palmeros y los caireles, con lo que eso duele.
Y después de ti lunas y lunares, la vuelta al calcetín, las sábanas impares, la baba de las putas sin pedigri, la cicuta de los bares.
Me manché con las arias legionarias de los cuarteles como un buen pelele. Me cansé del trajín de los caínes y los abeles, con lo que eso duele, madmuasel.
Tanto por hacer, me cansé, del budismo zen de la tele, de los desamores que huelen...

31 octubre, 2006

Con la frente marchita
Joaquín Sabina
Sentados en corro merendábamos besos y porros y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa. Te morías por volver "Con la frente marchita" cantaba Gardel y entre citas de Borges, Evita bailaba con Freud. Ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy. Iba cada domingo a tu puesto del Rastro a comprarte carricoches de miga de pan, soldaditos de lata. Con agüita del mar Andaluz quise yo enamorarte, pero tú no querías más amor que el del Río de la Plata. Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta. Luego, el sol fue secando la ropa de la vieja Europa. No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió. "Mándame una postal de San Telmo, adiós, ¡cuídate!"-Y sonó entre tú y yo el silbato del tren... Iba cada domingo a tu puesto del Rastro a comprarte monigotes de miga de pan, caballitos de lata. Con agüita del mar Andaluz quise yo enamorarte, pero tú no querías otro amor que el del Río de la Plata. Aquellas banderas de la patria de la primavera, a decirme que existe el olvido, esta noche han venido. Te sentaba tan bien, esa boina calada al estilo del "Che". Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear, y al llegar a la Plaza de Mayo me dio por llorar y me puse a gritar: "¿Dónde estás?". Y no volví más a tu puesto del Rastro a comprarte corazones de miga de pan, sombreritos de lata. Y ya nadie me escribe diciendo: "No consigo olvidarte, ojalá que estuvieras conmigo en el Río de La Plata"
El témpano

Autor: Adrian Abonizio

Baglietto – Garre (1983)


A veces cuando pienso que todo esta perdido
voy hacia alguna de las formas de la muerte
me pego un tiro con una palabra
que alguna vez me fue tan transparente.
La ternura del agua que corre
me recuerda la llegada de unos trenes
sales de los mares, curvas de los puertos
con mujeres descalzas en el verde
Voy hacia el fuego como la mariposa
y no hay rima que rime con vivir
no te pares no te mates
solo es una forma mas de demorarse.

En las tardes tranquilas
cuando extraño todo
pienso que todo no es lo que perdí
una rosa de feria
y aun a costa de perder
se pierde pero se gana
la lucha es de igual a igual
contra uno mismo
y eso es ganarla
no te pares, no te mates
solo es una forma de mas de demorarte.

Recuerdo la quietud de la tierra
la quietud de estar adentro
se cree más en los milagros
a la hora del entierro
Este hombre trabajo
quien escribirá su historia
la cal reseca, la viuda que sueña
los amigos que siguen igual
La gloria en zapatillas
el florero vacío
quien sabe si se puso a pensar
para que vivo
vivo para no perder.

Catalina Bahía
Miguel Cantilo

Catalina tenía la rutina del eterno crepúsculo en la piel. Su comarca de sexo en una esquina, sus hectáreas de pecho en un vaivén. Catalina sabía el argumento de las sábanas rotas por amor, me soplaba la letra con su aliento y nos iba surgiendo esta canción. Labio sobre labio, sobre labio y la península mía, beso contra beso, contra beso y tu bahía. Cuando se hacen las dos de la mañana, cuando se hacen las cuatro del amor, sus pupilas hamacan porcelana en ojeras de rimel y carbón. Catalina de fuego y nicotina esperando volver a comenzar, bocanada profunda que ilumina la mirada marrón de par en par. Labio sobre labio, sobre labio y la península mía, beso contra beso, contra beso y tu bahía. La mirada en el techo de los días, la ceniza en el suelo del pudor y su nombre arrugado en una silla, su apellido tendido en el balcón. Encendí la fogata que combina, mi melena, la tuya y la del sol, un retrato de fuego Catalina, con rutina de lento caracol. Labio sobre labio, sobre labio y la península mía en tu bahía.

30 octubre, 2006

Incluso en estos tiempos
Joaquín Sabina
Incluso en estos tiempos veloces como un cadillac sin frenos, todos los días tienen un minuto en que cierro los ojos y disfruto echándote de menos.
Incluso en estos tiempos en los que soy feliz de otra manera, todos los días tienen ese instante en que me jugaría la primavera por tenerte delante.
Incluso en estos tiempos de volver a reír con los amigos, todos los días tienen ese rato en el que respirar es un ingrato deber para conmigo.
Y se iría el dolor mucho más lejos si no estuvieras dentro de mi alma, si no te parecieras al fantasma que vive en los espejos.
Incluso en estos tiempos triviales como un baile de disfraces, todos los días tienen unas horas para gritar al filo de la aurora, la falta que me haces.
Incluso en estos tiempos de aprender a vivir sin esperarte, todos los días tengo recaídas y aunque quiera olvidar no se me olvida que no puedo olvidarte.

24 octubre, 2006

A veces pasa
Abel Pintos
A veces pasa que la razón corta el hilo y se va volando con los vientos de una pasión que a otros cielos se van soplando. Se te escapa de las manos y te deja solo en la vía abrazado a una confusión que no te lleva a una salida. Y todo es culpa del corazón, que no toma una decisión. Soñar puede cambiarnos la vida. Soñar suele curar las heridas. Amar para cambiarnos la vida. Y amar, para curar las heridas. Y abrir las puertas del corazón. Y tomar una decisión.
Quien pudiera
Abel Pintos

Quién pudiera olvidar tus besos lejanos, quien pudiera tener tu boca en sus manos? Confunden a mi razón y opacan mi corazón. Quien soy? Quién pudiera cerrar la puerta al pasado, quien pudiera matar el tiempo a tu lado? Y volver a nacer y no desconocer quien soy.

Volver a confiar en tus ojos, en mi corazón un cerrojo no quiero. He intentado olvidarte, juro que no puedo. Sólo volver a verte cambiaría mi suerte y quien soy. Volver a confiar en tus ojos, en mi corazón un cerrojo, no quiero. He intentado enterrarte, he intentado olvidarte, juro que no puedo. Sólo volver a verte cambiaría mi suerte y quien soy.

Cómo dejar de verte como un abismo si quisiera caerme y volar perdido? Cómo curar mi voz, cómo apagar las llamas del sol, cómo dejar de ser lo que nunca he sido? No puedo ser un héroe si no es contigo. Quiero perder el miedo, quiero mostrarme entero, y quien soy.


23 octubre, 2006