31 octubre, 2006
Autor: Adrian Abonizio
Baglietto – Garre (1983)
A veces cuando pienso que todo esta perdido
voy hacia alguna de las formas de la muerte
me pego un tiro con una palabra
que alguna vez me fue tan transparente.
La ternura del agua que corre
me recuerda la llegada de unos trenes
sales de los mares, curvas de los puertos
con mujeres descalzas en el verde
Voy hacia el fuego como la mariposa
y no hay rima que rime con vivir
no te pares no te mates
solo es una forma mas de demorarse.
En las tardes tranquilas
cuando extraño todo
pienso que todo no es lo que perdí
una rosa de feria
y aun a costa de perder
se pierde pero se gana
la lucha es de igual a igual
contra uno mismo
y eso es ganarla
no te pares, no te mates
solo es una forma de mas de demorarte.
Recuerdo la quietud de la tierra
la quietud de estar adentro
se cree más en los milagros
a la hora del entierro
Este hombre trabajo
quien escribirá su historia
la cal reseca, la viuda que sueña
los amigos que siguen igual
La gloria en zapatillas
el florero vacío
quien sabe si se puso a pensar
para que vivo
vivo para no perder.
Catalina Bahía
Catalina tenía la rutina del eterno crepúsculo en la piel. Su comarca de sexo en una esquina, sus hectáreas de pecho en un vaivén. Catalina sabía el argumento de las sábanas rotas por amor, me soplaba la letra con su aliento y nos iba surgiendo esta canción. Labio sobre labio, sobre labio y la península mía, beso contra beso, contra beso y tu bahía. Cuando se hacen las dos de la mañana, cuando se hacen las cuatro del amor, sus pupilas hamacan porcelana en ojeras de rimel y carbón. Catalina de fuego y nicotina esperando volver a comenzar, bocanada profunda que ilumina la mirada marrón de par en par. Labio sobre labio, sobre labio y la península mía, beso contra beso, contra beso y tu bahía. La mirada en el techo de los días, la ceniza en el suelo del pudor y su nombre arrugado en una silla, su apellido tendido en el balcón. Encendí la fogata que combina, mi melena, la tuya y la del sol, un retrato de fuego Catalina, con rutina de lento caracol. Labio sobre labio, sobre labio y la península mía en tu bahía.
30 octubre, 2006
24 octubre, 2006
Quién pudiera olvidar tus besos lejanos, quien pudiera tener tu boca en sus manos? Confunden a mi razón y opacan mi corazón. Quien soy? Quién pudiera cerrar la puerta al pasado, quien pudiera matar el tiempo a tu lado? Y volver a nacer y no desconocer quien soy.
Volver a confiar en tus ojos, en mi corazón un cerrojo no quiero. He intentado olvidarte, juro que no puedo. Sólo volver a verte cambiaría mi suerte y quien soy. Volver a confiar en tus ojos, en mi corazón un cerrojo, no quiero. He intentado enterrarte, he intentado olvidarte, juro que no puedo. Sólo volver a verte cambiaría mi suerte y quien soy.
Cómo dejar de verte como un abismo si quisiera caerme y volar perdido? Cómo curar mi voz, cómo apagar las llamas del sol, cómo dejar de ser lo que nunca he sido? No puedo ser un héroe si no es contigo. Quiero perder el miedo, quiero mostrarme entero, y quien soy.
23 octubre, 2006
20 octubre, 2006
19 octubre, 2006
Y si quieres tambien puedo ser tu estacion y tu tren, tu mal y tu bien, tu pan y tu vino, tu pecado, tu dios, tu asesino… O tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.
Puedo ponerme humilde y decir que no soy el mejor que me falta valor para atarte a mi cama, puedo ponerme digno y decir “toma mi direccion cuando te hartes de amores baratos de un rato… me llamas”.
Y si quieres tambien puedo ser tu trapecio y tu red, tu adios y tu “ven”, tu manta y tu frio, tu resaca, tu lunes, tu hastio… O tal vez ese viento que te arranca del aburrimiento y te deja abrazada a una duda, en mitad de la calle y desnuda.
Y si quieres tambien puedo ser tu abogado y tu juez, tu miedo y tu fe, tu noche y tu dia. Tu rencor, tu por que, tu agonia…o tal vez esa sombra que se tumba a tu lado en la alfombra a la orilla de la chimenea a esperar que suba la marea.







